Falta de resolución

Falta de resolución

Muchas veces acuden personas a la consulta con la confianza depositada en que les ayudarás a resolver algo que está bloqueado y que les hace permanecer inmóviles.
En PNL la persona con menos limitaciones en su mapa, es decir la más flexible para cambiarlo por otro más útil, es la que mejor podrá generar nuevas alternativas de actuación.

El terapeuta floral ayuda a ver qué es lo que está impidiendo resolver, acompañando al cliente para que pueda decidir, actuar y  tomar las riendas de su vida.

La mayoría de las veces no se resuelve por miedo, y éste puede ser por algo concreto o más bien como una sensación a la que no podemos poner nombre.

Por miedo, o por no confiar en las propias capacidades, ahí podemos entrar en un bucle donde no sabemos qué va primero:

  • No confío en mis capacidades y ello me hace tener miedo
  • O tengo tanto miedo que ya no confío en mis capacidades.

Ambas situaciones emocionales van a hacer que la persona posponga y no resuelva.

Otras veces la falta de resolución viene de la apatía en forma de acomodación, de tal manera que la persona llega a pensar que así está bien y ni se plantea que tiene algo que resolver. En ocasiones, no se resuelve por la pereza a decidir, porque encontramos mil cosas por hacer que nos apartan de actuar en la dirección que queremos y dejamos ”para luego” lo que nos lleva a postergar continuamente.

En otros casos, la persona no puede decidir por exceso de opciones, o bien porque cree que ninguna de ellas le ayudará a resolver. O duda entre dos opciones continuamente sin poder elegir y además entra en un diálogo mental inacabable que no hace más que postergar el decidir y actuar.

En muchos casos las personas no resuelven porque dudan de su propio criterio.

Otras veces la persona es tan creativa y con tanta imaginación que le cuesta concretar y materializar, etc.
Lo importante es no postergar y decidir sobre la propia vida porque si no los demás acaban decidiendo por nosotros.

 

Como decía el Dr. Bach

“Posiblemente la lección más grande de la vida es aprender a ser libres. Libres de las circunstancias, del ambiente, de otras personalidades, y sobre todo de nosotros mismos”